TODOS SOMOS ESCUCHADORESUrge una forma más compasiva de relacionarnos con nuestro entorno.Un escuchador no es un objeto para escuchar, es una actitud, somos escuchadores si lo queremos y aquí sus principios:
Atención plena
Estar dispuesto a vivir el presente, escuchar los detalles de la vida que habitan el entorno en el que estas, sin juzgar ningún fenómeno.
Curiosidad infinita
Tenemos que cultivar la curiosidad por todas esos movimientos sutiles que ocurren ante nuestra escucha.
Admira lo complejo
Cada sonido y vibración en un entorno natural nunca es gratuito, siempre está vinculado a algún fenómeno natural.
Profundo respeto
Nuestra presencia perturba. El respeto es solo el primer paso para activar la escucha como protección.
Imaginación provocativa
Imagínate cómo son los sonidos que escuchas, más allá de tu primera imagen mental.
Ser uno con el paisaje
Una vez consciente del paisaje sonoro que te envuelve, intenta moverte a su ritmo y orquestar con todo lo que suena.
